¡Hola Lector!

¿Te has parado a pensar alguna vez, en que tu vida es un constante ir venir de experiencias que en su gran mayoría se deben a mala suerte? ¿Has pensado que en realidad todo lo que te ha pasado es sólo producto de tus propias decisiones?

Bueno, a mí me pasa el estar constantemente debatiéndome entre estas dos preguntas. Eso se debe a que he vivido muchas peripecias que a veces rayan en lo absurdo y me hacen creer que vivo con la mala suerte amarrada mi espalda. Pero también he tomado decisiones que si bien, he creído son el mejor camino, me han llevado experimentar diversas anécdotas en su mayoría no muy positivas.

Soy Nico Salvatierra y bueno ahora que ya conoces mi nombre, quiero agradecerte por estar aquí. 

Generalmente tiendo a pensar que la mala suerte me persigue y esto viene desde la cuna, porque cuando nací sietemesino estuve dos meses en incubadora debatiéndome entre la vida y la muerte (hasta la extremaunción me dio un curita). Quizás desde entonces ya se veía hacia donde iba la micro. Había partido con la pata izquierda. Sin embargo tú (y muchos otros sin duda) pueden pensar que en realidad es todo lo contrario, porque sobreviví y salí adelante para crecer y estar sentado frente a mi computador escribiendo esto. Pero para llegar a este punto he tenido que pasar por muchas experiencias de toda índole.

Es por eso por lo que en esta pequeña sección que me ha dado el dueño de esta página (a quien agradezco), quiero plasmar esas vivencias. Porque siento que es bueno poder escribirlas y contártelas a ti que te encuentras leyendo. Tal vez tú puedas ayudarme a definir si soy un tipo con mala fortuna y nací con una nube negra sobre mí o si en realidad sólo soy el peor tomador de decisiones que existe...

Hace muchos años atrás y luego de una extensa temporada buscando trabajo, terminé decidiéndome por presentar mi currículum en un local de comida rápida cuyo nombre no mencionaré para no hacerle publicidad gratis, pero sí te puedo señalar que vendían pollo frito...